Luis y su sana costumbre de dar en el Blanco #Entrevista

Actualmente sos entrenador de Atlético Boxing Club de Río Gallegos del Federal B. El equipo tiene un gran presente; fue el primero en clasificar a la siguiente etapa del torneo. ¿Cómo es el trabajo en una categoría como esa?
Luis
 – Con Boxing fuimos, de los 160 equipos que están en el Federal B, los primeros clasificados. Además tenemos al goleador del campeonato, la valla menos vencida con tres goles en contra, somos el equipo más goleador y estamos invictos. El trabajo es toda una experiencia: primero que nada el clima. En Europa me tocó trabajar con nieve, pero no con estos vientos. Ráfagas desde 70 hasta 110 o 120 kilómetros por hora. Esto complica los entrenamientos, tratar de tener la pelota al ras del piso, las jugadas con pelota parada, resulta muy difícil. Pero, bueno, hay que ingeniárselas; aprendí a trabajar bajo estas condiciones. Cuesta adaptarse y acostumbrarse, sin embargo la colaboración del grupo ayuda a lograrlo. Tuve que trabajar mucho en lo teórico para que a la hora de jugar el partido, los conceptos estén bien claros. El clima y el viento son los peores rivales para poder trabajar, pero lo estamos llevando de la mejor manera.
Con respecto al nivel futbolístico, es una categoría que no está acostumbrada a salir jugando de abajo, intentar tener juego asociado. No rifamos la pelota al aire, siempre tratamos de tenerla lo más que se pueda durante los 90 minutos. Este estilo se nota mucho, nos diferencia mucho.

Has visto canchas de todo tipo y transitaste variadas divisionales, ¿cómo es la infraestructura del Federal B? ¿Cuáles te parecería que serían los cambios necesarios para bien de los jugadores y los clubes?
Luis – Y, las mínimas exigencias que deberían tener los clubes; como vestuarios y tribunas. Así la gente tomaría más interés y tendría que profesionalizarse. Boxing es un club atípico en este aspecto, tiene una infraestructura a la altura del Nacional B, que nos permite incluso entrenar doble turno. Los jugadores cobran un sueldo, los que estudian viven de esto, pero es algo que pasa acá; no en todos los clubes. Esta cuestión marca otra gran diferencia.
Nos ha tocado ir a canchas que tenían los vestuarios en containers. Hay que darle más importancia y no dejar las cosas tan a la deriva, es preciso que los clubes tengan mejores condiciones; obligarlos a que las tengan.

¿Ese trabajo le corresponde a las instituciones o a la AFA y el Consejo Federal?
Luis
 – De todos. Primero las dirigencias tienen que trabajar para modificar las cosas y para tener la importancia de un fútbol profesional, de formación.
El Consejo Federal tiene que aportar, derivar fondos hacia los clubes para que éstos puedan mejorar desde lo estructural hasta la formación y capacitación: capacitar entrenadores que formen jugadores con buenos hábitos, con disciplina adentro y afuera de la cancha, porque como jugás, vivís y como vivís, trabajás. Y si hay disciplina en ese aspecto, se generan cosas que son muy importantes para los futbolistas. El Consejo tiene que aportar muchísimo más que el mero armado del campeonato.

Yendo hacia un terreno más relajado, fuiste el técnico que hizo debutar en Primera a futbolistas de la talla de David Trezeguet, Eduardo Coudet y Enzo Pérez. En el caso puntual de Trezeguet, ¿cómo viviste su consagración mundial en Francia ’98?
Luis – Lo de David fue algo muy especial. Debutó en conmigo en Platense, pero jugó pocos partidos. Como el padre había jugado en Francia, lo llevó para allá de muy chico. Y le fue muy bien por sus condiciones innatas: era sutil, rápido, jugaba a uno o dos toques y además se adaptó muy bien al estilo que había en Francia. Creo que en el Mundial fue una pieza fundamental justamente por esa buena adaptación mezclada con el aporte de sus características sudamericanas, de su crianza y su niñez haciendo las inferiores en Argentina.

Entrevista: Maru Barak – rincondefutbol.com